Dar positivo en un control de alcoholemia: ¿multa o delito?
Tasas permitidas, cuándo hay delito penal, el juicio rápido y cómo afecta al carnet de conducir
Dar positivo en un control de alcoholemia puede quedarse en una multa administrativa o convertirse en un antecedente penal, según la tasa y las circunstancias. Conocer la diferencia es clave, porque los primeros minutos y las primeras decisiones (repetir la prueba, pedir contraste en sangre, firmar o no el acta) condicionan todo lo que viene después.
Las tasas: dónde está cada frontera
La tasa general permitida es de 0,25 mg/l en aire espirado (0,5 g/l en sangre). Para conductores noveles y profesionales, el límite baja a 0,15 mg/l. Superar estos límites es una infracción administrativa: multa de 500 a 1.000 euros y retirada de 4 a 6 puntos. La frontera penal está en 0,60 mg/l en aire (1,2 g/l en sangre): a partir de ahí hay delito contra la seguridad vial, aunque condujeras perfectamente.
También es delito conducir bajo la influencia del alcohol con tasas menores si hay síntomas evidentes o conducción errática, y negarse a soplar es un delito aparte castigado incluso con más dureza que el positivo.
Qué te puede caer si es delito
El delito de conducción con tasa penal se castiga con prisión de tres a seis meses, o multa de seis a doce meses, o trabajos en beneficio de la comunidad, y en todo caso con la privación del derecho a conducir de uno a cuatro años. Si la retirada supera los dos años, el carnet se pierde y hay que obtenerlo de nuevo.
El juicio rápido y la conformidad
La mayoría de las alcoholemias penales se tramitan como juicio rápido: en pocos días estás ante el juez. Si aceptas los hechos, la conformidad reduce la pena en un tercio, y es la salida más habitual cuando la prueba es sólida. Pero no siempre lo es: los etilómetros exigen calibración vigente, dos mediciones con intervalo y márgenes de error aplicables, y el procedimiento debe respetar tus derechos. Un abogado penalista detecta si hay defectos que permitan pelear la absolución o rebajar la pena.
Cómo afecta al seguro y al trabajo
Una condena penal genera antecedentes, que pueden afectar a oposiciones, permisos de armas o expedientes de extranjería mientras no se cancelen. Además, si hubo accidente, la aseguradora puede pagar al perjudicado y luego reclamarte a ti lo pagado. Para quien conduce por trabajo, la retirada del carnet puede suponer además la pérdida del empleo, un factor que el abogado puede alegar al negociar la pena.
Si te enfrentas a una alcoholemia, sobre todo penal, no vayas al juicio rápido sin asesorarte: una consulta urgente con un abogado penalista, incluso online la misma semana, puede marcar la diferencia entre una conformidad mal negociada y una defensa con opciones.
